Lea tiene 24 años. Una chica normal, como otra
cualquiera de su edad, que accede a sentarse y "desnudarse"
delante de una cámara de videoaficcionado.
Un sillón. Una cámara. Ella y el" voyeur".
No ha recibido instrucciones y no sabe que debe hacer. Al principio se
encontrará nerviosa, pero poco a poco comenzará a coger confianza y
hablar sin tapujos.
En esta historia, la cámara será la única testigo
de que, la normalidad aparente a veces, esconde secretos que nos gustaría
no revelar.
Y tu...¿que contarías delante de una cámara?